La acción crítica, es un proceso que va de lo individual a lo colectivo y viceversa. Es trabajar desde lo cotidiano para cambiar lo global, pensando críticamente para actuar y así modificar una realidad injusta, manipulada y distorsionada.
|
Si no está en nuestras manos decidir qué iniciativas van a tomar los estamentos políticos, los flujos financieros o las compañías multinacionales, sí lo está responsabilizarnos de nuestros actos cotidianos.
|
Desde pequeños vamos conformando -mediatizados por nuestro entorno- nuestra personalidad, nuestra moral, nuestra ética, nuestra forma de tomar decisiones.
|
Primero, nuestras respuestas y acciones suelen ser egocéntricas y basadas en nuestros intereses y necesidades. Y, aunque deberíamos ir evolucionando, la realidad nos demuestra que una gran parte de la población adulta nos hemos quedado anclada en esta fase, como consecuencia de la dinámica general de la sociedad.
|
La mayoría de las mujeres y hombres actuamos en base a las normas y convenciones establecidas, sin cuestionarnos nada más, buscando simplemente el reconocimiento social.
|
| ¿Hacia donde sería bueno que evolucionáramos? A ser capaces de cuestionar las normas socialmente establecidas y actuar en base a la ética y la moral universal (conjugando nuestros propios intereses con aquellos de las demás personas) e individual (cuestionando las cosas y actuando en consecuencia) |
|
Una vez comprendido qué implica nuestro quehacer cotidiano, algunas personas valoramos qué atenta contra nuestros principios personales o sociales, y qué podemos cambiar para que nuestra práctica sea coherente con aquello que nos es importante.
|
Si nos quieren dar a entender que, hagamos lo que hagamos, todo seguirá igual (No hay alternativa al sistema) o que todo lo importante no está a nuestro alcance, las propuestas de acción crítica -que EdPAC promueve- nos volverán a hacer creer que, al fin y al cabo, nadie mejor que cualquiera de nosotras y nosotros para demostrar que la realidad se puede cambiar (Otro mundo es posible).
|
Porque un consumo justo y responsable pasa por una marca de chocolate u otra; la manipulación sexista se cuestiona comprando un yogur u otro; el agujero de la capa de ozono se reduce subiendo el carrito del bebé al tren y la participación política se concreta en dejar de ver cierto programa de la tele.
|
Así, escogiendo qué gasolina se pondrá en la moto, en qué banco o caja abrir una cuenta corriente, qué música escuchar o qué papillas dar a una hija... pero teniendo en cuenta qué implica cada uno de estos actos, no sólo se tendrá la satisfacción de poder hacerlo en base a los principios de cada cuál, sino que se participará colectivamente en un movimiento de participación ciudadana que influirá directamente en un cambio social.
|
| EdPAC ofrece tanto a ciudadanos y ciudadanas directamente, como a personas que con su trabajo o dedicación (agentes sociales, profesionales de la educación, miembros de entidades, etc.) intervengan en la comunidad, ideas y herramientas prácticas para poderlo realizar. |
|